El elogio de la incertidumbre y el elogio de la dificultad son dos textos que nos dan unos conceptos de como comprender mejor la realidad del ser humano, Rodolfo de Roux argumentaba que la duda es algo primordial en cualquiera de nosotros, tenemos que dudar de todo lo que nos rodea, de quien creo el universo y no dejarnos infectar la cabeza con lo que dicen las iglesias, no dejarnos untar de ese pensamiento colectivo y no perder el pensamiento individual. La duda es algo ineludible, algo que siempre se tiene que tener en cuenta siempre, ser escépticos, no creer en nada, no comprometerse con nadie y mirar cuidadosamente el alrededor. Al dudar usamos nuestra razón y ponemos en juicio todo lo que nos entra en la cabeza.
“¿Qué importa el sistema de conocimiento con que cada uno de nosotros busque la verdad? No llegaremos a un secreto tan grande a través de un solo camino.” (Simaco)
Rodolfo nos argumenta también que existen dos clases de filosofía: la filosofía del sacerdote y la filosofía del bufón. La filosofía del sacerdote es culta, prohibida y conservadora; Siempre manteniendo en las tinieblas la verdad. Quien cuestione seguramente será eliminado. La filosofía del bufón es la que duda de todo lo que se considera evidente. Se mueve entre la sociedad, pero no pertenece a ella. El bufón sospecha y abre posibilidades hasta que es eliminado.
El elogio de la dificultad nos da argumentos razonables para pensar y darse cuenta de cómo funciona la realidad en este mundo, siempre deseamos estar en lo más alto, con todos nuestros caprichos y sueños obtenidos, pero nunca pensamos en ¿Cómo los adquirimos? Nos da a pensar también que lo fácil es para mediocres, de lo difícil es de donde sacamos las buenas cosas que nos dan placer en esta vida. “Lo difícil, pero también lo esencial es valorar positivamente el respeto y la diferencia, no como un mal menor y un hecho inevitable, sino como lo que enriquece la vida e impulsa la creación y el pensamiento” (Estanislao Zuleta)
Nos muestra cómo la comunidad se embriaga con la promesa de una sociedad no problemática, basada en palabras infalibles, suprimiendo la necesidad de pensar por sí mismos. “, se distribuye mágicamente la ambivalencia en un amor por lo propio y un odio por lo extraño y se produce la más grande simplificación de la vida, la más espantosa facilidad.” (Estanislao Zuleta)
